'Canta con nosotros' y nuestros tiempos con Adolfo Suárez

23/03/2014 19:11

Anoche, reunión de amigos en casa con la lista de gala del iPod sonando de fondo y en la que hubo que repetir varias veces 'Canta con nosotros' de Glutamato yeyé para el público que sólo la recordaba de misa. Hoy se nos muere Adolfo Suárez y nos reabre el debate de la libertad.

 

 

 

 

Cerveza, tabla de quesos, guacamole, gintonic moderno e infusiones rojas… conversación, parloteo, otra vez conversación… y recuerdos destapados por la irrupción de 'Canta con nosotros' desde mi lista de canciones galardonadas con cinco estrellas, la Top Top Top…  

 

 

 

 

.- ¿Pero esto no era una canción de misa?

.- Desde luego, la cantábamos en el cole, pero Glutamato hizo una versión gamberra luego…

.- Ponla otra vez… [] … y otra…

 

Así eran los primeros 80: te podías reír hasta de lo más sagrado. Reciclar una canción concebida para jolgorio la juventud gazmoña tardosesentera, convertirla en trastada de culto para gozo de los que soltaban amarras, berrearla con toda la gracia del mundo adornado por un bigote inspirado en el de Hitler... Y no pasaba nada.

 

'Canta con nosotros' es una maravillosa y exitosa canción interpretada por el formalito cuarteto gallego Voces Amigas que entusiasmó en los 60 al público cuyos hijos hace poco se creyeron lo de 'Amo a Laura, pero esperaré hasta el matrimonio'. Al franquisteo le encantó. La cantábamos en misa, con su deliciosos ritmo yeyé y moderno que podría haber ilustrado el spot televisivo de una caja rural.

 

 

 

 

Bromas y complacencia franquista aparte, la canción es bellísima, llena de buen rollo y grandes intenciones, con una música perfecta y una letra tan poética como pastoril. Es una de las canciones de mi vida.

 

Luego, ya de mayorcitos e irreverentes, la celebramos mucho cuando aquel grupo genial llamado Glutamato yeyé decidió versionarla e incluso meter alguna coña –ese nosotrassss, ese Auf Wiedersehen- para adaptarla a la lapidación inmisericorde a la que la muchachada ochentera sometimos al pasado reciente.

 

Y al final, la conversación derivó en nostalgia: ¡cómo se había frenado el huracán de libertad durante estos 30 años! Qué pocas letras y pintas pasarían el filtro de la irritación e irascibilidad actual. Cuánta creatividad estará matando tanta sensiblería. Hoy todo el mundo se enfada por todo, y tras cada palabra caliente hay una tijera afilada dispuesta a cortar un verso…

 

Ya es domingo y a las 15:05 ha expirado Adolfo Suárez. Sinceramente, creo que le debemos el viento de libertad que convirtió el 'Canta con nosotros' de guitarrita monjil en un 'Canta con nosotros' bailable en pista de verano con un vodka-naranja o un dyc-cola en la mano.

 

Añoro ese 'canto a la verdadera libertad' y a la saludable naturalidad con la que aceptamos su transición. 

 

Dios nos conserve el descaro.