Currículums de éxito (I): actualízate y véndete bien

15/04/2012 00:09

 

Quién eres, cuál es el objetivo profesional de tu vida, qué sabes hacer y cómo localizarte. En España o en cualquier lugar del mundo, un buen currículum es el que te describe de forma brillante y no deja dudas sobre tu valía.

 

En Trabajos por el Mundo recibimos currículums a diario. Hemos visto historiales magníficos muchas veces descritos con cierta torpeza, vendidos a la baja, con datos relevantes perdidos entre otros menos interesantes. No sólo pasa en España. En Estados Unidos, por ejemplo, muchos padres se encargan de redactar las solicitudes de sus hijos porque éstos se sienten perdidos.

 

Si piensas en salir al extranjero, ponte las pilas, empieza de cero y dedica un fin de semana entero a olvidar ideas preconcebidas, las viejas plantillas que utilizabas cuando acabaste la carrera o la obsoleta manía de actualizar tu CV una vez cada tres años.  Empieza en español y tendrás un punto de partida para cualquier otro idioma, para Linkedin o, simplemente, para salirle al paso a cualquier oportunidad.

 

1. Empieza por una ficha técnica personal que te sitúe de inmediato

 

Concibe la parte inicial de tu currículum como si fuera una tarjeta de visita o un anuncio por palabras. Ese encabezamiento tiene que contener la información exacta y precisa que necesita saber quien lo recibe: quién eres, qué quieres hacer, qué sabes hacer y cómo contactar contigo.

 

Los de Recursos Humanos tienen la misión de buscar a la persona idónea para cubrir una necesidad de la empresa. Parte con ventaja el candidato/a que, de un primer vistazo, sepa colocarse en el proceso sin necesidad de hacerle leer un historial completo en primera instancia. Esto es un ejemplo:

 

 

2. Continúa detallando tu experiencia profesional

 

Sí, profesional mejor que laboral. Enumera los trabajos desde el más reciente hasta el primero, aunque privilegiando en un primer bloque aquellos más relacionados con tu objetivo profesional o los más relevantes para el puesto que te interesa.

 

En cuanto a la estructura de cada epígrafe (cada trabajo que has realizado), hay que ser un poco pícaros. Si tus puestos tenían nombres más sonoros que la empresa, destaca el puesto; si era la empresa la que brillaba (las grandes marcas siempre suenan bien en el currículum), ponlas en primer plano.

 

Al describir tu bagaje profesional, procura dar pistas y venderte bien a la vez:

 

  • Ten en cuenta que no todas las empresas españolas se conocen en el extranjero:  da una idea breve de a qué se dedican y dónde están. Ayuda si tienen web.
 
  • Describe tus tareas, si tenías personal a cargo, si progresaste (ascensos), si arrancaste o dirigiste proyectos, qué aportaste y qué aprendiste.

 

  • No olvides mencionar tus logros, especialmente en sectores en los que se manejan cifras:  Internet (SEO, tráfico, redes sociales, etc.), ventas, publicidad, desarrollo de negocio, crecimiento, premios… Las cifras gustan: dan una idea de cuánto pueden ganar contratándote.

 

  • Puedes englobar los períodos de trabajo no relevantes para el puesto solicitado en un segundo bloque llamado “Otra experiencia profesional” sin detallar tanto como en la parte “de peso”.
 
3. Ahora, vamos con los estudios y conocimientos

 

En el bloque de “Formación” van los títulos, estudios de postgrado y masters, y cursos de capacitación.

 

Los idiomas son relevantes cuando se busca trabajo en el extranjero. No olvides encabezar la lista con ESPAÑOL si es tu lengua materna, antes de enumerar los demás idiomas. Estos últimos deben llevar nivel, titulación (si la tienes) y si no es así, indicar nivel aproximado (hablado y escrito).

 

Lista también tu "formación complementaria".

 

Informática: describe tus conocimientos, nivel de uso y programas que manejas. No olvides mencionar los que parecen obvios y de dominio público (como el Word, el Powerpoint o el Excel), te sorprendería la cantidad de gente que se descarta en los procesos de selección por tomarse a la ligera este punto.

 

Otros. Es curioso cómo la gente olvida mencionar sus capacidades si las ha adquirido fuera del entorno profesional. Fotógrafos amateurs, tuiteros con cientos de seguidores, ingenieros que manejaban grúas en la empresa familiar o directivos de asociaciones que han tenido que vérselas con páginas web, organización de eventos o presupuestos: si son relevantes para tu objetivo, interesan .

 

3.Tú, profesional de oro que no deben dejar escapar

 

Para terminar tu currículum, enumera tus “puntos fuertes”, lo que hacen de ti el compañero de trabajo / firme candidato para equipo ideal:

 

Habilidades. Las ofertas de trabajo extranjeras insisten mucho en las cualidades personales y actitudes del candidato/a. Merece la pena conocerte mejor: si tienes espíritu de equipo, eres un crack de la comunicación interpersonal, viajero, orientado al cliente, buen vendedor o emprendedor. Linkedin tiene una guía de habilidades muy completa en la que te puedes inspirar.

 

Premios, publicaciones, menciones, conferencias… si te han invitado a pronunciar discursos, si has publicado un libro interesante, si has ganado premios, presume un poco, te lo has ganado.

 

Intereses. Cuenta algo sobre tus aficiones, ya que orientan mucho sobre tu personalidad y demuestran si realmente eres comunicador, jugador de equipo o detallista. Voluntariados, deportes o aficiones dicen mucho de ti y pueden generar una corriente de afinidad que te distinga.

 

Publicado en Trabajos por el Mundo el 15.04.2012