Diez razones para hacerse un buen currículum online

19/03/2014 17:35

 

Es muy difícil hacerse una idea de cómo es una persona que ha escrito su biografía profesional en un papel. Construir un currículum online, en forma de web o blog, ayuda a distinguirse y a demostrar lo que nos hace únicos.

 

 

 

 

Puede que lleves un tiempo dándole vueltas a lo de hacerte un blog o una web -yo prefiero una combinación de ambos- para completar con mayor gloria ese currículum en PDF que envías a las ofertas. Como todos. Pocos se lanzan, por eso hay que aprovechar la ventaja.

 

Con plataformas gratuitas como Blogger, Wordpress, Wix o Webnode es más fácil que nunca y no cuesta nada. Con Blogger prima el formato blog y Wix es perfecta para fotos, pero las demás pueden moldearse a gusto del usuario y mostrar en portada lo que cada cual prefiera.

 

Una web o blog profesional no sustituye al currículum convencional de un par de páginas que hay que enviar como candidatura, pero si ese CV ha logrado captar la atención de quien va a contratar, sí permite ampliar un perfil, hacerlo brillar. Desde luego, te da mucha más libertad a la hora de explicar quién eres tú, qué sabes hacer, cuál es tu lugar en el mundo profesional y cómo localizarte.

 

Hay muchas razones por las que merece la pena construir tu web personal. Creo que estas diez son bastante convincentes para quienes se planteen dar el paso.

 

1. Tu nombre es tuyo, utilízalo a tu favor

La mejor manera de controlar lo que se dice de ti en la Red es que seas tú quien maneje tu nombre. No querrás que al teclear tu nombre y tu profesión en Google, lo primero que salga sea el vídeo del limbo junto a la piscina en aquel viaje de paso de ecuador a Punta Cana, ¿verdad? Bien hecho, tu currículum online salva tu buen nombre profesional en Internet, por eso tu nombre, apellidos y profesión deben figurar en el título de la página; o, si vas a hacer un blog sobre aspectos profesionales, figurar en el subtítulo o lema.  

 

2. Destácate de la masa

Todos hemos trabajado con algún ‘cacho de carne’ o con algún sicópata en empresas muy rimbombantes. En el currículum de esos individuos aparece la misma marca noble que en el tuyo. ¿Lo habías pensado? El pedigrí profesional ya no es garantía de éxito ni de distinción. Un escaparate digital de tu mejor trabajo habla mucho de ti. Un gran profesional confía en sí mismo, y no sólo en los uniformes que ha vestido.

 

3. Demuestra que tienes talento

¿Diseñas vestidos? ¿Haces fotos? ¿Montas escaparates? ¿Escribes? ¿Cocinas? ¿Das clases de idiomas? ¿Eres terapeuta? ¿Organizas eventos únicos? En tu blog o web puedes mostrar directamente tu trabajo, con fotografías o explicando el proceso. Tener que imaginarse cómo es un profesional a través sobre un historial escrito es duro. Demuestra que destacas, que no eres uno entre miles, que tienes algo que te distingue. Muchas profesiones incluso se prestan al formato en vídeo, no descartes subir a Youtube ejemplos de tus capacidades ‘en acción’.

 

4. Convence de que tienes criterio

El talento es importante, pero no todos los perfiles se prestan a armar una carpeta de trabajos. Saber “lo que hay que hacer” es otra habilidad necesaria en un equipo. El buen ojo y la profesionalidad se pueden demostrar señalando aciertos o errores (con tacto, no es cuestión de crearse enemigos). Poder explicar dónde falla un proceso o qué decisión fue la equivocada demuestra criterio. Ofrecer explicaciones y análisis dentro de un sector profesional es otra forma de distinguirse y demostrar valía.

 

5. Potencia tus puntos fuertes

Hagas un blog o una web completa, en la portada nunca debe faltar una descripción de ti en la que destaques tus mejores bazas. Profesionales, claro. Idiomas, experiencias, premios, hazañas, vivencias de emprendimiento… una minibiografía que te sitúe rápidamente como alguien a tener en cuenta y capte la atención desde el minuto 1. Dale fuerte, no adornes ni mientas, pero no escatimes tus logros, porque para descubrir tus debilidades ya está la entrevista de trabajo.  

 

6. Recopila tu trabajo, todo, constantemente

Es uno de los pasos que más pereza da, especialmente si has estado mucho tiempo en la misma empresa. Todo suele andar desperdigado, hasta los recuerdos, pero hay que hacer un gran esfuerzo y aportar a web todo aquello que hable de tu experiencia y de lo que puedes aportar. Es más fácil si se trata de escritos, obras creaciones que se puedan mostrar en fotos o PDF. Pero si son `hazañas´, es momento de hacer memoria y explicar lo que se aportó a determinada situación y lo que te enseñó esa experiencia. Despliega también tus recursos.

 

7. Haz saber que estás actualizado

Andar atento a las novedades del sector, ser de los primeros que descubre un nuevo producto o servicio, haberlo analizado –y leído la letra pequeña- antes que nadie, demuestra que se está al día del mercado. Llevar un blog de novedades en tu página profesional te obliga a mantenerte al día y suma muchísimos puntos de cara a tu posición en tu ámbito.

 

8. Comparte tu visión de futuro

Una de las ventajas de manejar tu propio currículum online es que te deja hablar de ‘lo que te gustaría hacer´, es decir, retos profesionales a los que aún no te has enfrentado pero que te apasionarían. En un encuentro de coworking, una diseñadora de moda me contó que su sueño era ser figurinista de ópera, pero que no tenía experiencia ni sabía cómo introducirse en el sector. Como yo tampoco tenía ni idea de cómo se hace, le aconsejé que escogiera una ópera y diseñara el vestuario completo. Mostrar el potencial es una baza cuando se carece de experiencia.

 

9. Aprovecha para introducirte en “mundillos”

Cuando el blog está en marcha, sirve, entre otras cosas para compartir experiencias con gente de tu sector profesional, para darte a conocer, para hacer contactos… Puedes compartir tus post en grupos de Linkedin, en Facebook, en Twitter…  Así es como empezaron muchos de los que hoy son referentes.

 

10. Ábrete al mundo

Si está en tu mano, traduce las principales secciones de tu currículum a otros idiomas, especialmente inglés. No necesariamente para trasladarte a trabajar al extranjero, pero sí para estar localizable por si surgen eventuales encargos de otros países. El mundo es ancho y está lleno de necesidades. Si no estás, no te encuentran.  

 

¿Y cómo se hace un currículum online? Eso, ya lo contaré otro día.

 

[Dedicado a mis amigas Ana de las Heras y Aurora Muñoz, que me han inspirado para escribir este post]