Presencia digital: que sí, que la necesitas

09/07/2012 00:38

 

Distinguirse o ahogarse en un mar de perfiles similares luchando por unos pocos salvavidas. Ésa es la cuestión. Enseña tu talento en Internet: el mundo lo está esperando.

 

Quien contrata quiere saber más sobre el candidato o candidata: cómo es, cómo se mueve en su sector, cómo usa sus recursos, cómo crece… tu blog o web personal te ayuda a contar logros, lo que has aprendido, lo que has ayudado a construir y lo que te ha aportado cada experiencia profesional. Saber explicarlo, en digital y en positivo, te destaca del pelotón.

 

Voy a contarte por qué debes tener una página profesional que narre tu experiencia. Es un recurso osado, nada fácil, pero demuestra brillantez: úsalo en tu favor. Pocos lo hacen y puede ser decisivo.

 

Los españoles solemos tener cierta falta de objetividad a la hora de evaluar nuestras capacidades profesionales: o pisamos el terreno de la grandilocuencia, o nos quedamos muy por debajo (que suele ser lo más usual).

 

El movimiento se demuestra andando. Una descripción neutra en un currículum, por ejemplo, “Espíritu emprendedor”, cobra vida y se convierte en un relato vibrante cuando en un post se explica cómo se abrió una nueva oficina en un país extranjero, desde la nada, sin muebles, que se firmaron los primeros contratos sobre una caja de cartón y se hicieron las entrevistas de trabajo de los colaboradores iniciales en una cafetería. Un relato así habla de un profesional valiente, con idiomas, con muchos recursos y una energía envidiable. 

 

Quién necesita un portfolio, web o blog

 

Hay profesiones que deben mostrarse: fotógrafos, diseñadores, periodistas, escritores, arquitectos, decoradores, críticos, organizadores de eventos... Su presencia en Internet es crucial para que un posible empleador pueda evaluar sus capacidades, ver su estilo y encajarlo en un puesto, colaboración o encargo.

 

Pero no son los únicos. En realidad, toda profesión tiene algo que contar. Vista de cerca, cualquier actividad resulta interesante y sólo necesita transmitirse con pasión. Los ingenieros españoles realizan obras prodigiosas por todo el mundo; los cocineros suelen aportar un bagaje creativo impresionante; los especialistas en marketing digital llevan varios años de ventaja respecto de otros países…

 

Una opinión con criterio también añade mucho valor al profesional que escribe un blog. Estar al día de las novedades del sector, saber apuntar las ventajas de un producto o compartir lanzamientos interesantes demuestra que se conoce el medio, que se sabe de qué se habla, que se tienen los contactos adecuados, que se ama la profesión y que se tiene algo que decir. Te convierte en un referente.

 

“Busco mi primer empleo, aún no tengo carpeta”

 

No es excusa. Los sueños y los deseos de las personas también cuentan mucho de ellas. Antes de trabajar para otros por nada o menos, puedes trabajar para ti mismo/a planteándote desafíos propios y exigiéndote al máximo. Y por supuesto, contándolo en tu web.

 

Cuando empezábamos en TxM nos pidió consejo una joven diseñadora que deseaba convertirse en figurinista de ópera. En vez de decirle que “uffff, qué complicado”, la animamos a escoger su ópera favorita, su bloc de dibujo y a diseñar un vestuario completo con toda la libertad y creatividad que le sugiriese esa obra. Y a colgarlo en Internet.

 

En otra ocasión, un periodista brasileño que cursaba en España un máster de información deportiva, nos preguntó de qué manera podía introducirse en su ámbito profesional. “¿Tienes blog?”, le preguntamos… no lo tenía. En vez de hacer reportajes gratis a gusto de otros y dando encima las gracias, pensamos que le convenía más trabajar para sí mismo, diseñando sus propios artículos, publicando regularmente y esforzándose por convertirse en una referencia a ambos lados del Atlántico.

 

El tono correcto de tu blog

 

Habla siempre en positivo. Tu blog, tu web, va de ti y de tus logros: siempre debe sumar, nunca restar. Demuestra ingenio, recursos, capacidades…

 

Da la cara. Sé siempre tú. Narra en primera persona y con tu nombre, añade un perfil completo y detallado, a ser posible con foto… no existe comportamiento profesional más sospechoso que esconderse tras un pseudónimo o un perfil sin foto.

 

Evita crearte enemigos. Si evalúas la labor de otros, hazlo desde el criterio profesional, no eches por tierra un trabajo ajeno de baja calidad, apunta qué le falta para ser redondo. Muéstrate cooperativo y constructivo incluso con los que lo hacen muy mal.

 

Si has tenido un negocio, cuéntalo, aunque no hayas triunfado. Hoy en día se valora especialmente la capacidad emprendedora. Además de ser un rasgo poco común, el haber hecho realidad una idea empresarial muestra coraje y capacidad de gestión. De los fracasos empresariales se obtienen enseñanzas muy valiosas, más que de los éxitos. Y ahora se está pidiendo precisamente eso.

 

No aproveches tu blog para vengarte. Jamás, bajo ningún concepto hables mal de tus anteriores empresas, de tus antiguos compañeros o de tus jefes… Las viejas rencillas no tienen cabida, al contrario, saber destacar los logros de un equipo dan muy buena imagen de ti.

 

Añade todas las fotos y vídeos que puedas, gráficos, presentaciones… hablan de tu capacidad de organización, comunicación, convocatoria, creatividad… Todas cualidades muy apreciadas.

 

 

Publicado en Trabajos por el Mundo el 9.7.2012